Desde el enfoque de la prohibición, comenzamos a deslizar, lentamente, el placer hacia el exceso…hacia los atracones, el comer compulsivamente o el aumento desmedido de las ingestas. Comenzamos a delinear el exceso en nuestra conducta y en nuestro estado de ánimos, ya que estas conductas alimentarias desmedidas van acompañadas de emociones y sentimientos también desbordados…euforia o culpa; límites exagerados o descontrol total. De esta manera, voy de un extremo a otro…de palo a palo…sin poder encontrarme con mi deseo.
La manera de equilibrarnos es ELEGIR!!!
Teniendo en cuenta nuestros gustos y preferencias, elegir combinaciones alimentarias variadas en porciones saludables. Así iremos construyendo un peso saludable sin sentir que la dieta es un obstáculo para nuestra satisfacción.



